Sexovainilla: La mejor opción para todos los días

Muchas personas creen que es aburrido pero tiene muchas ventajas.

El sexo vainilla debe su nombre a algo que todos hacemos, incluso, muchas veces lo hacemos sin darnos cuenta; estamos hablando del momento en que llegas a una heladería y de entre los cientos de sabores disponibles, siempre escoges el que ya conoces, el clásico, el de vainilla. 

Entonces, el sexo vainilla es aquel que practicas con algo de rutina. Las mismas posiciones de la vez anterior (generalmente la del misionero o de cucharita), en el mismo lugar (la cama) y hasta a la misma hora (en la noche).

Aunque para muchas personas lo cotidiano pueda resultar aburrido, no podemos negar que el sexo vainilla tiene su lado bueno; así que como dicen las abuelitas: “más vale malo por conocido que bueno por conocer”. 

Te compartimos algunas de las ventajas de ésta práctica:

Menos riesgos: al ser algo cotidiano, de alguna forma se vuelve una actividad segura. Hay menos riesgos de que olvides usar un condón o de que se rompa; es menos probable que alguien salga herido; es más difícil que alguien te descubra…

Menor desgaste físico: como estarás haciendo las mismas posiciones en un lapso más o menos promedio, tu cuerpo requerirá cada vez menos esfuerzo. Además, una sesión de sexo vainilla te ayudará a oxigenar tu sangre y por lo tanto, tendrás más energía. 

Buenos orgasmos: si tú y tu pareja ya conocen bien sus cuerpos, los orgasmos llegarán sin más requisitos de los necesarios pues ambas partes sabrán exactamente qué hacer para procurar el placer.

Conocimiento: sin importar si estás en una relación nueva o no, el sexo vainilla te ayudará a conocer a profundidad a tu pareja pues les permitirá poner atención a todos los detalles. 

Intimidad: se trata de una actividad que tanto tú como tu pareja conocen así que estarán relajados y sin miedo de cometer errores; esto servirá para crear una conexión física y emocional más fuerte entre ustedes.

Mejora la salud: otra vez, si no hay nada nuevo en juego o si el cambio es mínimo, no habrá de qué preocuparse y, tanto el contacto físico como los orgasmos dejarán en ti sus mejores huellas: reducción de estrés, mejorar el sistema inmunológico; eliminar o disminuir dolores de cabeza y… un largo etcétera.

De cualquier forma, recuerda que la clave para mantener una relación sana es el equilibrio y, a nadie le hace daño comer un bola de helado de chocolate de vez en cuando.

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