¿Qué tienes que tener en cuenta en una relación de pareja?

No existe el hombre ideal

Como ya sabes, el cuento en el que la princesa se encuentra con el príncipe azul es eso, un cuento, y la realidad de la pareja es muy distinta. Lo primero que debemos entender es que no existe una sola persona perfecta y, todo hombre, por mucho que te guste, jamás será perfecto.

No busques una media naranja

La historia de que somos medias naranjas en busca del complemento a la medida también es falsa. Somos naranjas completas que cuando nos juntamos con otra persona hacemos un jugo mucho más rico. Cuanto más felices seamos al estar solas, más felices seremos en pareja, si ésta es la ideal.

Las relaciones de pareja transitan por distintas etapas

Según la doctora Helen Fisher, una antropóloga estadounidense, una relación de pareja puede pasar por distintas etapas o solo por una.

Existen tres tipos de impulsos o vínculos amorosos entre hombre y mujer. El impulso amoroso sexual es el primero. En él, la principal atracción es la sexual; le sigue el amor romántico o enamoramiento, que es un amor excluyente; para terminar, está el vínculo que se produce por apego y es común en las relaciones largas.

Los tipos de impulso:

Sexual

Este tipo de relación está basado en la atracción física. Normalmente, después de la relación sexual no hay mucho más. Si estás muy enamorada, evita el encuentro sexual como único nexo para relacionarte con él. Es posible que él se acerque a ti por eso y tú lo malinterpretes pensando que tiene un interés más profundo.

Romántico

Es el más intenso y el más parecido a la adicción. Genera una necesidad incontrolable de estar con la otra persona. Los enamorados se aíslan del resto del mundo. ¿Te ha pasado que una amiga de repente se encuentra con un chavo y desaparece durante una larga temporada, olvidándose de ustedes, sus amigas del alma? La imagen del amado está completamente idealizada: no le ves ningún defecto y necesitas constantemente de su presencia. Las relaciones sexuales son muy frecuentes; todo se tiñe de optimismo. Dura entre seis meses y un año y medio.

Por apego

Es el tipo de amor que tienes en una relación a largo plazo. La pasión disminuye y la frecuencia de las relaciones sexuales también. Tu chico ya no es toda tu vida, aunque sigue siendo parte muy importante de ella. Se comparten muchas cosas y hay proyectos en común. Hay armonía y cariño, pero a veces también un poco de monotonía, pero eso necesario actualizar la relación y mantenerla viva.

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